Placa de vitrocerámica con reflejo de  un detergente limpiador.

¿Cuidado?, ¿limpieza? Digamos mejor: Sugerencias de belleza.

No iríamos tan lejos como para afirmar que la limpieza de la vitrocerámica SCHOTT CERAN® divierte tanto como cocinar en ella. Pero podemos decir que la limpieza de nuestras placas vitrocerámicas de fácil cuidado se efectúa en un abrir y cerrar de ojos. Generalmente no se necesita mucho, sólo poco tiempo para que nuestras placas vitrocerámicas se vean como nuevas por muchos años. 
La placa de vitrocerámica ensuciada sucia es limpiada con la espátula el rascador.
Para una limpieza profunda, elimine primero los residuos gruesos y los restos de comida quemados utilizando una espátula metalica adecuada.
Para la limpieza se gotea aplican gotas de un líquido limpiador sobre la placa de vitrocerámica.
Ahora  aplique sólo unas pocas gotas de limpiador especial para vitrocerámica sobre la placa SCHOTT CERAN® enfriada …
El detergente limpiador se aplica en sobre la placa de vitrocerámica con una papel servilleta de cocina.
…y frote con una servilleta de cocina.
La placa de vitrocerámica se frota posteriormente con un paño limpio.
A continuación, pase un paño húmedo por la placa vitrocerámica y séquela con un paño limpio. ¡Listo!

Asunto limpio: Sugerencias de limpieza para consultar.

A todos los que les gusta aplicar la receta adecuada en la cocina, les proporcionamos un resumen de nuestras útiles sugerencias de limpieza y cuidado. Lo mejor será que descargue directamente las instrucciones y las guarde. Apenas hay un material tan fácil de limpiar como SCHOTT CERAN®.
Una olla en una cocina de inducción con SCHOTT CERAN®.

No toda olla es perfecta.


Puede ser que para toda olla exista la tapa adecuada. Pero no toda batería de ollas de cocina se ajusta a una placa vitrocerámica SCHOTT CERAN®. Para obtener un resultado lo más óptimo posible en la cocina, se deberían utilizar ollas de acero inoxidable o de acero vitrificado. No aconsejamos utilizar ollas con fondo de cobre puro o aluminio, ya que pueden dejar manchas en la superficie que no se dejan eliminar más.

Un caso especial es la cocina de inducción. Con esta tecnología, el calor es generado por un campo magnético alterno directamente en la base de la olla. Por ello, las ollas tienen que ser ferromagnéticas. ¿Qué significa eso?. Vayamos al siguiente párrafo.
Un imán se sostiene en la base de una olla para comprobar si ésta es magnetizable ferromagnetica.

Haga la prueba de inducción. 


Para que la cocina con inducción funcione, la batería de cocina tiene que ser apta para la inducción. Si sus ollas y sartenes reúnen este requisito, se deja comprobar fácilmente: Sostenga un imán en la base de la olla. Si éste se queda adherido, la base de la olla es de un material ferromagnético y puede ser utilizada para cocinar en una cocina de inducción.
Gráfico de una olla de perfil sobre una placa de vitrocerámica ilustrada.
Gráfico de una olla con el grosor adecuado adecuada de la base.
Gráfico de una olla con base cóncava.
Gráfico de una olla con base convexa.
Gráfico de una olla con diámetro demasiado grande.
Gráfico de una olla con diámetro demasiado pequeño.
La base ideal de una olla es de acero inoxidable o acero vitrificado. Estando fría, la olla tiene una base ligeramente cóncava y, en cuanto al tamaño, se adapta perfectamente a la zona de cocción – no importa si ésta es redonda o cuadrada. En cambio, las zonas de cocción por inducción flexibles detectan automáticamente el tamaño y la posición de la olla y la calientan exactamente en esta parte.
Tenga cuidado del correcto grosor del fondo de la olla. Para acero vitrificado, el grosor recomendado es 2-3 mm, para ollas de acero inoxidable con base tipo “sandwich“ es 4-6 mm.
La base de la olla debería ser ligeramente cóncava, o sea, curvada hacia adentro. Pues tan pronto se calienta, se dilata y se ciñe plana a la placa vitrocerámica. De todos modos, esta concavidad no debería ser demasiado pronunciada, de lo contrario, habría demasiado espacio entre la placa vitrocerámica y la base de la olla.
Si la base de la olla es convexa, o sea, bombeada hacia afuera, ésta no se ceñirá plana a la placa. Por los lados se escapará una valiosa energía calefactora, de tal modo que la comida no será calentada uniformemente.
Si el diámetro de la base de la olla excede el de la zona de cocción, la comida no será calentada suficientemente y el tiempo de cocción se alargará.
El diámetro de la olla no debería ser más pequeño que la sección transversal de la zona de cocción. De lo contrario, se escapará la energía calefactora inútilmente.

Ideales por experiencia: Los limpiadores adecuados

Para que su entusiasmo por nuestros productos no sufra el menor daño, probamos regularmente un sinnúmero de limpiadores con respecto a su aptitud para las placas  vitrocerámicas SCHOTT CERAN®. Recién cuando está garantizado que ni la decoración ni la superficie  vitrocerámica sufren debido al limpiador, sino que éste conserva y limpia perfectamente, obtiene el sello de homologación de SCHOTT. Para usted le tenemos preparada una lista de limpiadores adecuados.
*Detergentes que protegen contra el azúcar
**Detergente protector
Modificar
SCHOTT utiliza cookies en este sitio web para mejorar la experiencia de uso del mismo y proporcionar el mejor servicio posible. Si continúa navegando por este sitio web, usted estará consintiendo que utilicemos cookies.